Es una ciudad del norte de Egipto, en la zona más occidental del delta del Nilo, sobre una loma que separa el lago Mariout del mar Mediterráneo.

Es también la actual capital de la gobernación del mismo nombre, y el principal puerto del país. Es la segunda ciudad más importante de Egipto tras la ciudad de El Cairo, capital del país.

Fundada por Alejandro Magno en el año 331 a. C. en una estratégica región portuaria, se convirtió en pocos años en el centro cultural del mundo antiguo.

Desde la antigüedad han existido en Alejandría dos puertos. En 1870 se construyó una escollera, reformada en 1906, que ha ampliado el puerto occidental convirtiéndolo en el mejor del Mediterráneo oriental, que soporta el 80% del tráfico marítimo exterior de Egipto, ya que puede acoger hasta 250 buques de gran calado, y en donde está la terminal del oleoducto Suez-El Cairo-Alejandría, con una refinería de petróleo y el centro comercial, la aduana y numerosos almacenes. También se usa como base por los barcos pesqueros. El puerto oriental se ha convertido en puerto deportivo.

El edificio religioso más importante de la ciudad es la mezquita de Abu al-Abbas al-Mursi, un jeque murciano del siglo xiii, patrón de los pescadores alejandrinos.

Ptolomeo I mandó construir el gran palacio que serviría de alojamiento a toda la dinastía ptolemaica. Su hijo, Ptolomeo II Filadelfos fue el impulsor y creador del edificio levantado al otro lado del jardín y conocido desde el principio con el nombre de museo. Le llamaron así por respeto a la sabiduría, porque lo consideraron como un santuario consagrado a las musas, que eran las diosas de las artes y de las ciencias. Se considera como el establecimiento científico más antiguo del mundo, con una Universidad de enseñanza superior.

Alejandría seguía siendo una de las mayores metrópolis mediterráneas en el momento de la conquista musulmana. Su patriarca, Ciro, capituló ante los invasores en abril de 641, al ser derrotadas las fuerzas imperiales locales. Sin embargo, el gobierno imperial no reconoció la capitulación, y sus habitantes se alzaron contra el yugo musulmán. Tras catorce meses de asedio, la ciudad fue conquistada por los musulmanes a finales de 642. El historiador Eutiquio cita una carta escrita el viernes de la luna nueva de Moharram del año vigésimo de la Hégira8​ donde el comandante musulmán Amr ibn al-As, al entrar en la ciudad, se dirigió al segundo sucesor de Mahoma, el califa Umar ibn al-Jattab e hizo un inventario de lo encontrado en la ciudad de Alejandría: «4.000 palacios, 4.000 baños, 12.000 mercaderes de aceite, 12.000 jardineros, 40.000 judíos y 400 teatros y lugares de esparcimiento». El cronista Ibn al-Kifti afirmó en su Crónica de los sabios que en aquel momento fue destruida la Gran Biblioteca. Aunque los árabes pudieran destruir numerosos libros, lo cierto es que ni la Biblioteca ni la biblioteca-hija del Serapeo existían ya por entonces, víctimas de las guerras civiles entre romanos, de los desastres naturales y el fanatismo de los coptos.

 



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