A los pies de Sierra Nevada, entre los ríos Darro y Genil, se extiende una de las ciudades más interesantes de la Andalucía Oriental. El impresionante legado andalusí se suma a joyas arquitectónicas del Renacimiento y a las más modernas instalaciones propias del siglo XXI. 
El hecho de ser la última ciudad reconquistada por los Reyes Católicos en 1492 dota a Granada de un inconfundible aroma árabe. Su gastronomía, artesanía y urbanismo se ven determinados por su glorioso pasado histórico. 

Fuentes, miradores y Cármenes, las viviendas rodeadas de jardines características de esta ciudad, contribuyen a crear rincones inolvidables. No en vano, uno de sus viejos barrios, el Albaicín, es Patrimonio de la Humanidad junto con La Alhambra y el Generalife. Importante centro cultural durante largos siglos, tanto durante el gobierno musulmán como el cristiano, actualmente goza de una envidiable agenda cultural y de ocio. Ciclos y festivales de cine, música o teatro se complementan con exposiciones permanentes e itinerantes que abarcan todos los ámbitos del saber. Antiguos palacios renacentistas acogen seminarios, conferencias y coloquios, mientras que las más innovadoras infraestructuras están preparadas para los grandes eventos.

La huerta real, era la residencia de campo del sultán, la huerta para el aprovisionamiento de los palacios y la zona de recreo de la nobleza. 
El efecto de gran vergel se consiguió desviando el río Darro por canales hasta el Generalife. El Patio de la Acequia es de una gran belleza y colorido, y sirve de entrada al recinto. El edificio tiene dos cuerpos situados en los extremos de un gran patio, con una alberca en el centro. En la ladera del Cerro del Sol se enclava el patio de recreo del Generalife, que se construyó a lo largo de los siglos XIII y XIV. Las vistas que se contemplan son de extraordinaria belleza.

“En Granada hay más hechizos que granos rojizos tiene la fruta que hay en los valles”Victor Hugo, escritor francés. Hechizos que embrujan, como el de disfrutar del flamenco interpretado por los habituales  espontáneos en el mirador de los Carvajales mientras observas la Alhambra. También al contemplar el barrio con más ritmo flamenco del mundo, el Albaicín, desde el mirador de la Churra.“Granada emociona hasta deshacer y fundir todos los sentidos”, Henri Matisse, pintor francés.
El paisaje de la ciudad es inspiración para todas las artes. Desde el mirador de la Placeta del Comino, puedes ver los imponentes jardines de la Alhambra y su densa vegetación.“Granada está indefensa ante la gente; pues ante los halagos nada ni nadie tiene manera de defenderse”, Federico García Lorca, poeta español. Porque además de hermosas vistas, posee rincones de tranquilidad que reconfortan, como el silencioso mirador de Santa Isabel la Real.



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