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Egipto

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El Cairo - Luxor - Asuán - Alejandría - Nilo

Información General para sus viajes a Egipto

Egipto

Egipto, república situada en el noreste de África, en Oriente Próximo. Egipto limita al norte con el mar Mediterráneo, al este con Israel y el mar Rojo, al sur con Sudán y al oeste con Libia.

Egipto tiene una longitud máxima de norte a sur de 1.085 km, y una anchura máxima, cerca de la frontera meridional, de unos 1.255 km. Además Egipto cuenta con una superficie de 997.739 km². El Cairo es la capital y la ciudad más grande de Egipto.

Egipto es fruto del río Nilo, cuna de una de las civilizaciones más grandiosas de la edad antigua cuyas referencias históricas datan del 3200 a.C.
La superficie de terreno en Egipto sometida a cultivo o poblada es menor del 10%. Este territorio de Egipto comprende el valle y el delta del río Nilo, y una serie de oasis. Más del 90% de las tierras de Egipto son áreas desérticas, entre las que se encuentran el desierto de Libia al oeste, una parte del Sahara y el desierto Arábigo (también llamado desierto Oriental), que bordea el mar Rojo y el golfo de Suez, en el este. El desierto Líbico (también conocido como el desierto Occidental) comprende una amplia superficie llamada el Gran Mar de Arena, donde se localizan varias veces altitudes por debajo del nivel del mar, como al-Qattara, de 18.000 km², que alcanza una profundidad de 133 m por debajo del nivel del mar, el punto más bajo de África. También en Egipto se encuentran aquí los oasis de Sīwah, Jārijah, Barîyah, Fārafirah y Dājilah. La mayor parte del desierto Arábigo ocupa una meseta que se levanta gradualmente hacia el este desde el valle del Nilo, hasta alcanzar los 610 m de altitud, interrumpida a lo largo de la costa del mar Rojo por picos dentados que alcanzan los 2.000 m de altitud. En el extremo sur, a lo largo de la frontera con Sudán, se encuentra el desierto de Nubia, una extensa región de dunas y planicies arenosas. La península del Sinaí consta de un desierto arenoso en el norte y de montañas escarpadas en el sur, con cumbres que se perfilan a más de 2.135 m por encima del mar Rojo. La elevación más alta de Egipto es el monte Santa Catalina (Jabal Katrinah o Yabal Katerina) con 2.637 m, ubicado en la península del Sinaí; al igual que el monte Sinaí, donde, según el Antiguo Testamento, Moisés recibió las tablas con los Diez Mandamientos.

Las pirámides egipcias, Gizeh, Egipto

En Egipto los egipcios erigieron pirámides entre el año 2700 a.C. y el año 1000 a.C. como tumbas reales. Las pirámides de Egipto en Gizeh, situadas en la orilla occidental del río Nilo, en las afueras de El Cairo, son el único testimonio de las antiguas siete maravillas del mundo que se conservan hoy día.

El Nilo entra en Egipto desde Sudán y discurre hacia el norte a lo largo de 1.545 km hasta desembocar en el mar Mediterráneo. Durante su recorrido, desde la frontera meridional hasta El Cairo, fluye a través de un valle estrecho bordeado por escarpes rocosos. El lago Nasser, un enorme embalse formado por la presa de Asuán, se extiende hacia el sur a través de la frontera con Sudán. Tiene una longitud de 480 km y una anchura máxima de 16 km. Unas dos terceras partes de su superficie están en territorio de Egipto. Al sur de un punto cerca de la ciudad de Idfu, el valle del Nilo apenas supera los 3 km de anchura. Desde Idfu hasta El Cairo, el valle es de unos 23 km de ancho, con la mayor parte del terreno cultivable en la margen occidental. En la proximidad de El Cairo el valle se une con el delta, cuyo perímetro ocupa unos 250 km de la costa mediterránea. El limo que depositan los afluentes Rosetta (en árabe, Rashid), Damieta (en árabe, Dumyat) y otros más hacen del delta la región más fértil del país. Sin embargo, la presa de Asuán ha reducido el caudal del Nilo, causando que las aguas saladas del Mediterráneo penetren en el terreno a lo largo de la costa cercana a la desembocadura del Nilo. Una serie de cuatro lagos poco profundos y salobres se extienden por la zona del delta en contacto con el mar. Otro gran lago, Birkat Qarun, se sitúa tierra adentro, en el desierto, al norte de la ciudad de Fayum. Geográfica y tradicionalmente, el valle del Nilo se divide en dos regiones, el Bajo Egipto y el Alto Egipto. El primero se compone del territorio que rodea al delta, y el segundo del valle al sur de El Cairo.

Mapa de Egipto
Egipto

El clima de Egipto se caracteriza por una estación cálida, desde mayo hasta septiembre, y otra fría, entre noviembre y marzo. Las temperaturas extremas en ambas estaciones no varían mucho por los vientos dominantes del norte. En la región costera, el promedio de las temperaturas oscila entre una máxima de 37,2 ºC y una mínima de 13,9 ºC. En el desierto de Egipto hay una gran amplitud térmica, ya que el promedio anual a lo largo del día varía entre 45,6 ºC por el día y 5,6 ºC por la noche. Durante el invierno las temperaturas a menudo alcanzan 0 ºC. El área más húmeda de Egipto está en la costa mediterránea, donde la precipitación anual alcanza unos 200 mm de promedio, disminuyendo rápidamente hacia el sur; El Cairo en Egipto recibe sólo 25 mm de precipitaciones de lluvia al año, y en muchos lugares del desierto sólo llueve una vez en varios años.

Egipto se divide administrativamente en 26 gobernaciones. La capital y la ciudad más grande de Egipto es El Cairo. Otras ciudades importantes son Alejandría, el puerto principal; Gizeh, un centro industrial cerca de El Cairo; Port Said, en la entrada mediterránea del Canal de Suez; y Suez, en la parte sur del canal.

Egipto cuenta con 5.150 km de tendido ferroviario, todos de propiedad estatal. La línea principal enlaza Asuán con los puntos en el norte del valle del Nilo, hasta llegar a Alejandría, en la costa mediterránea. Los canales del Nilo, navegable por todo su curso en el país, conforman 1.610 km para la navegación, y los más de 17.000 km de canales de regadío, en el delta del Nilo, son muy usados para el transporte. Se utilizan caravanas de camellos en el desierto.
Dos autopistas enlazan El Cairo con Alejandría. Otras carreteras conectan El Cairo con Port Said, Suez y Fayum. La longitud total de las autopistas y carreteras es de 64.000 km, de las que el 78% está pavimentado. Las compañías aéreas internacionales conectan El Cairo y Alejandría con las principales ciudades mundiales. Egypt-Air, compañía aérea estatal, proporciona vuelos interiores e internacionales; el país tiene unos 80 aeropuertos. El puerto principal es Alejandría, seguido por Port Said y Suez, conectados todos por numerosas compañías navieras.

Piramide, Egipto
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La Gran Esfinge de Gizeh, Egipto
La Gran Esfinge de Gizeh, fue construida por orden del faraón Kefrén en el III milenio a.C. En el antiguo Egipto la esfinge era el símbolo del poder real y esta estatua probablemente era el retrato de Kefrén. Se puede ver la Gran Pirámide de Keops a la derecha de la Esfinge y la Pirámide de Kefrén a la izquierda.

No se puede perder la Esfinge de Egipto, consúltenos por los mejores paquetes y tours para recorrer esta impresionante reliquia.

La antigua ciudad de Tebas, Egipto
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Vista del río Nilo a su paso por la antigua ciudad de Tebas, en el este de Egipto. Esta antigua urbe, núcleo originario de la XI Dinastía, que se desarrolló durante el primer periodo intermedio, llegó a ser una de las capitales de Egipto. En efecto, cuando Mentuhotep II, miembro de la XI Dinastía, reunificó el país en torno al año 2047 a.C., a comienzos del Imperio Medio, la ciudad se convirtió en la capital del reino. Durante la XI Dinastía, Tebas se convirtió en un gran centro cultural. Posteriores dinastías eligieron Tebas como capital en diferentes periodos. Tut Anj Amón volvió a designar a Tebas capital de la XVIII Dinastía, después que su suegro Ajnatón fundara una nueva capital (la actual Tell el-Amarna) para llevar a cabo su fracasada reforma religiosa.

Mezquita de Mohammed Alí, El Cairo, Egipto
Egipto

La mezquita de Mohammed Alí se encuentra dentro de la ciudadela de El Cairo, Egipto. Fue construida entre 1830 y 1857 y es la más grande de las cuatro mezquitas de la ciudadela.

Islas del Estrecho de Tiran, Egipto
Egipto

Las islas de coral salpican el Estrecho de Tiran, en la entrada del Golfo de Aqaba. Situado en el extremo noreste del Mar Rojo, el golfo separa la Península del Sinaí egipcia de Arabia Saudí. Esas pequeñas islas son uno de los numerosos arrecifes de coral del Mar Rojo.

Egipto es un país colosal y misterioso, con más de 5000 años de historia, es una de las civilizaciones más enigmáticas del mundo, fuente de mitos y leyendas. Sus ciudades guardan excepcionales monumentos faraónicos, el Nilo se rodea de bellos templos y un marco rural pintoresco y apacible y las costas del Mar Rojo ofrecen magníficos arrecifes de coral. Algunos lugares para visitar son el Museo Egipcio de Antigüedades, las pirámides de Guiza, el Bazar Khan-el-Khalini, uno de los mas célebres de Oriente, la Mezquita de Alabastro, etc.

No deje de visitar:
Nilo, Egipto.
Las Playas de Egipto.

Montañas, Egipto
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Arquitectura en Egipto
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Antiguo Egipto
El Antiguo Egipto fue una civilización que se originó a lo largo del cauce medio y bajo del río Nilo, y que alcanza tres épocas de esplendor faraónico en los periodos denominados: Imperio Antiguo, Imperio Medio, e Imperio Nuevo. Alcanzaba desde el delta del Nilo en el norte, hasta Elefantina, en la primera catarata del Nilo, en el sur, llegando a tener influencia desde el Éufrates hasta Jebel Barkal, en la cuarta catarata del Nilo, en épocas de máxima expansión. Su territorio también abarcó, en distintos periodos, el desierto oriental y la línea costera del mar Rojo, la península del Sinaí, y un gran territorio occidental dominando los dispersos oasis. Históricamente, fue dividido en Alto y Bajo Egipto, al sur y al norte respectivamente.

La civilización en Egipto se desarrolló durante más de 3000 años. Comenzó con la unificación de varias ciudades del valle del Nilo, alrededor de 3150 a. C., y se da convencionalmente por terminado en 31 a. C., cuando el imperio romano conquistó y absorbió el Egipto ptolemaico, que desaparece como estado. Este acontecimiento no representó el primer período de dominación extranjera, pero fue el que condujo a una transformación gradual en la vida política y religiosa del valle del Nilo, marcando el final del desarrollo independiente de su cultura. Su identidad cultural había comenzado a diluirse paulatinamente tras las conquistas de los reyes de Babilonia (siglo VI a. C.) y Macedonia (siglo IV a. C.), desapareciendo su religión con la llegada del cristianismo, en la época de Justiniano I, cuando en 535 fue prohibido el culto a la diosa Isis, en el templo de File.

Egipto tiene una combinación única de características geográficas, situada en África nordoriental y confinada por Libia, Sudán, el mar Rojo y el mar Mediterráneo. El Nilo fue la clave para el éxito de la civilización egipcia: el légamo fértil depositado a lo largo de los bancos del Nilo tras las inundaciones anuales significó para los egipcios el practicar una forma de agricultura menos laboriosa que en otras zonas, liberando a la población para dedicar más tiempo y recursos al desarrollo cultural, tecnológico y artístico.

La vida en Egipto se ordenaba entorno al desarrollo de un sistema de escritura y de una literatura independientes, así como en un cuidado control estatal sobre los recursos naturales y humanos, caracterizado sobre todo de la irrigación del fértil valle del Nilo y la explotación minera del valle y de las regiones desérticas circundantes, la organización de proyectos colectivos, el comercio con las regiones vecinas de África del este y central y con las del mediterráneo oriental y finalmente, por empresas militares que mantuvieron una hegemonía imperial y la dominación territorial de civilizaciones vecinas en diversos períodos. La motivación y la organización de estas actividades dependía de una élite sociopolítica y económica que alcanzó consenso social por medio de un sistema basado en creencias religiosas, bajo la dirección del Faraón un personaje semi-divino, generalmente masculino, perteneciente a una sucesión de dinastías, no siempre del mismo linaje.

La obtención de una cronología exacta del Antiguo Egipto es una tarea problemática. Existen desacuerdos entre egiptólogos, con variaciones de algunos años en el último período, convirtiéndose en décadas al principio del Imperio Nuevo, y casi en un siglo para el comienzo del Imperio Antiguo.

El primer problema surge por el hecho de que no utilizaron un sistema de datación homogéneo: no tenían un concepto de una era similar al Anno Domini, o la costumbre de nombrar los años, como en Mesopotamia. Databan con referencia a los reinados de los distintos faraones, solapando posiblemente los interregnos y las épocas de corregencia. Un problema añadido surge al comparar las distintas Listas Reales de los faraones, pues están incompletas o con datos contradictorios, incluso en el mismo texto; Las obras del mejor historiador sobre Egipto, Manetón, se perdieron y sólo las conocemos a través de epítomes de escritores posteriores como Flavio Josefo, Eusebio de Cesarea, Sexto Julio Africano o el monje Sincelo.

Alto Egipto se denomina a la zona sur del país, que se extendía desde Menfis, cerca de El Cairo, hasta la primera catarata, en Asuán. Durante la época faraónica se llamó schmau. El Delta del Nilo sin embargo recibe la denominación de Bajo Egipto.

Durante el periodo predinástico de Egipto surgieron dos reinos independientes: el Alto y el Bajo Egipto. Fueron reunidos por el faraón Menes, del Alto Egipto, bajo su mando, comenzando con este acontecimiento la historia dinástica de Egipto.

Alto Egipto

El Alto Egipto tenía un entorno excepcional: comprendía una llanura muy fértil gracias a los aluviones del Nilo, y producía excedentes alimenticios. A poca distancia, en el desierto colindante, había oasis desde los que se organizaban expediciones a los yacimientos mineros del desierto y a las montañas del Sinaí, para obtener metales y piedras preciosas.

Esta riqueza convirtió al país en un cruce de rutas comerciales, tanto por tierra desde Nubia al sur y el mar Rojo al este, la llamada ruta Uadi Hammamat, comercio que está confirmado por el hallazgo en Abidos de ánforas de vino procedentes de Palestina. Evidentemente, también existía la ruta fluvial del Nilo hacia el Delta. Esta riqueza del país se reflejaba en la de sus gobernantes, que emplearon parte de estas riquezas en sus tumbas.

Los primeros reyes del Alto Egipto consiguieron convencer a sus súbditos de dos sucesos fundamentales para ellos: que eran los responsables tanto de las crecidas del río, como de la unión con el Bajo Egipto, hechos que no se dejaron olvidar, manteniendo todo un rango de símbolos: el trono, la corona doble, los cetros, así como la identificación con los dioses; ya en tiempos predinásticos, el rey estaba "homologado" con Horus, que se encarnaba en cada faraón. El culto a Horus era practicado en todo Egipto.

El dios supremo del Alto Egipto era Seth y el símbolo la corona Blanca (Hedyet), la diosa buitre Nejbet y la flor blanca de loto; otro símbolo fue el junco, frecuentemente representado junto con la abeja del Bajo Egipto, precediendo al cartucho que contenía el nombre del faraón.

La corona Blanca se unificó, al inicio de la primera dinastía, con la Corona Roja del Bajo Egipto, originando la Corona Doble, principal símbolo de los faraones como reyes del Alto y Bajo Egipto.

Bajo Egipto

Bajo Egipto se denominaba en el Antiguo Egipto a la zona norte del país, y abarca desde el mar Mediterráneo hasta Dahshur, junto a Menfis, a 40 km al sur de El Cairo. Comprende la fértil región del Delta del Nilo.

El Bajo Egipto era conocido como Ta-Mehu que significa "tierra del papiro". Es "bajo" en relación al curso del Nilo. Estaba representado por la corona Roja (Mhs, net, bit, deshret, uer) y la avispa. También el áspid, signo la diosa Uadyet, era el símbolo del Bajo Egipto (el buitre lo era del Alto Egipto). En el trono del faraón estaba representado por plantas de papiro (el sur por lotos).

Actualmente, hay dos canales principales que surcan el delta: uno al oeste, que desemboca junto a Rashid y otro al este, en Damieta. Plinio el Viejo y Heródoto describen siete brazos del Nilo, gracias a los cuales y a los canales y brazos secundarios del Delta los egipcios tenían una red de transporte tal que nunca tuvieron necesidad de construir carreteras; esto facilitó la unión entre ellos y dificultó las invasiones exteriores.

El Bajo Egipto estaba dividido en veinte distritos llamados nomos, cuya organización experimentó cambios a lo largo de la historia.

El clima es más suave que en el Alto Egipto, con temperaturas son menos extremas y precipitaciones más abundantes.

Las localidades actuales más importantes del Bajo Egipto son:

· Alejandría
· Damieta
· El Cairo
· Giza
· Port Said
· Suez

La alimentación en Egipto
Descubra las comidas más exóticas, tradicionales, novedosas y extravagantes en este espectacular país como lo es Egipto.

Cultura y costumbres de Egipto
Realmente interesantes y atractivas son las diversas culturas y costumbres de Egipto, no se pierda estas maravillosas características de la población y educación de Egipto.

Los transportes y traslados en Egipto
Trenes: Es uno de los medios de transporte más rápido para viajar entre ciudades. Existen tres tipos de trenes: el normal, el expreso y el turbo. Estos dos últimos son los más rápidos y caros. En general, para los turistas es recomendable reservar billetes de primera clase para asegurarse de que los vagones tendrán aire acondicionado.
Autobuses: Son más económicos, pero hacen muchas paradas y en los trayectos largos resultan más lentos que el tren.
Metro: Es muy reciente en El Cairo y sólo cubre una parte de la ciudad. Las instalaciones son nuevas y están muy limpias, además puede ser un paréntesis perfecto para huir del calor sofocante y el tráfico de las calles cariotas. ¡Ojo! Está estipulado que en el primer vagón sólo viajan mujeres.
Coches de alquiler: Hay una amplia oferta. En cuanto a tarifas, es conveniente comparar al menos en varias compañías ya que las que se encuentran en los aeropuertos o en los centros de las principales ciudades suelen ser más caras. Hay que tener en cuenta que para viajar entre ciudades, los extranjeros no residentes en Egipto están obligados a hacerlo con los convoys militares que salen una o dos veces al día, dependiendo de la ciudad. Para consultar los horarios hay que dirigirse a los centros de Policía Turística o preguntar en la recepción del hotel.

Egipto y sus desiertos
El Safari por el desierto en Egipto es la mejor manera de despertar tu espíritu aventurero. Todas esas escenas clásicas de antiguas películas, llenas de aventuras con exóticos paisajes naturales, podrás revivirlas en la vida real gracias a los Safari, y lo mejor es que Egipto es uno de los lugares más famosos para realizar esta práctica.
En nuestros tiempos, el significado de lo que es un Safari se extendió para poder incluir los tours y excursiones lejos de la vida silvestre del desierto. Por ejemplo, el Safari en el desierto de Egipto se hace para que los aventureros experimenten la tranquilidad y la vida natural del desierto.

Hidratarse en Egipto
En los desiertos de Egipto es importante tener agua para beber con frecuencia, debido al calor que existe en este espectacular país.

Los restaurantes de Egipto
No deje de conocer la comida más variada y novedosa en los mejores restaurantes de Egipto.

Egipto y su idioma
El idioma de Egipto no se asemeja al español, pero tendrá usted en sus paquetes de tours y viajes por Egipto, un guía de traductor de habla hispana si así lo desea.

Geografía de Egipto

Egipto limita al norte con el mar Mediterráneo, al sur con Sudán, al este con Israel y el mar Rojo, y al oeste con Libia.

El relieve de Egipto está caracterizado por la ausencia de elevaciones montañosas salvo en la península del Sinaí, donde el monte Katerina alcanza los 2637 mts. de altitud y en la costa del mar Rojo, con el monte Yebel Oda de 2259 mts. Hat cuatro regiones diferenciadas : la región meridional, inundada por las aguas del lago formado por la presa de Asuan, la región central del país que va desde Asuán a El Cairo; la región septentrional, donde se encuentra el gran delta del Nilo y la región desértica al oeste del valle del Nilo que se extiende hasta Libia.

El río Nilo en Egipto, que cruza el pais de sur a norte para desembocar en el Mediterraneo, ha sido la principal fuente de riqueza que ha permitido el desarrollo de imperios, culturas y civilizaciones a lo largo de la historia de Egipto Es además, con sus casi 6700 kms de longitud, el río más largo del mundo.

El clima de Egipto es desértico en la mayor parte del país y de tipo mediterráneo en el norte costero.

El mar rojo y sus riquezas, Egipto

Resulta una sensación impresionante sumirse en las aguas del mar Rojo en Egipto, y verse rodeado de cientos de peces de colores. Existen dos teorías sobre el nombre de este mar de Egipto; una afirma que durante ciertas épocas hay algas que colorean de púrpura las aguas, y la otra sostiene que el nombre se debe a las llamativas tonalidades que adquiere el cielo durante los atardeceres de Egipto.

Lo cierto es que las aguas del mar Rojo de Egipto ofrecen distintos matices cromáticos, desde el azul marino al celeste, pero las tierras que lo rodean son de textura rocosa, dorada y parda. Debido a los movimientos de la corteza terrestre, este mar no deja de crecer: África continúa alejándose de la Arabia, y según los científicos llegará un día, dentro de millones de años, en que el mar Rojo alcanzará el tamaño del Atlántico.

En la actualidad se trata de un filón turístico, un lugar donde poder dedicarse a deportes acuáticos y subacuáticos, sin olvidar las visitas a la arqueología egipcia. El clima es muy templado y el agua suele estar muy tibia siempre, a unos 20 grados, por lo que el turismo puede practicarse casi todo el año. De un tiempo a esta parte, el aumento del turismo ha llegado hasta las pequeñas aldeas.

Egipto posee 1.000 kilómetros de costa del mar Rojo. Se trata de un litoral rocoso y lleno de montañas, donde las aguas conservan una sorprendente pureza debido a que no hay afluentes fluviales que vayan a parar a ellas, y a que las lluvias son además muy poco frecuentes. De ahí que se conviertan en una especie de espectacular pecera gigante, donde se pueden contemplar los arrecifes de coral, las algas, los delfines, tortugas y tiburones. Las madréporas sirven de refugio y hábitat a miles de especies de peces, y, a causa de la particular biografía geológica del mar Rojo, casi una cuarta parte de su fauna marina no existe en ningún otro lugar del planeta.

Otro foco de atención turística es el-Gouna, dotado con lagos y hoteles, a imitación de la Venecia italiana. A razonable distancia de Hurghada se encuentran la ciudad de El Cairo, Luxor, Karnak, Asuán y los monasterios de San Pablo y San Antonio.

El submarinismo es aquí una actividad gratificante. Se intenta proteger los cúmulos de coral en los últimos años, y existen muchas islas que visitar, como Giftun, y en el estrecho de Gobal, donde yacen multitud de barcos que se fueron un día a pique, como el Thistlegorm, un carguero inglés hundido durante la segunda guerra mundial. Otros centros de interés para el submarinista son las islas Brothers, llenas de arrecifes coralinos, o la isla de Zabargad, situada en territorio militar.

Un lugar menos turístico en Egipto y más apacible es Quseir, que sigue conservando una atmósfera más auténtica y menos turística, en contraste con la creciente Sharm el-Sheikh. Desde aquí se realizan excursiones al desierto del Sinaí, paseos en dromedario, la montaña la que subió Moisés y el monasterio de Santa Catalina. Además de su impresionante paisaje, el desierto del Sinaí fue la cuna del Judaísmo, el Cristianismo y el Islam. En la Bahía del Jeque abundan los grandes hoteles, pero más interés ofrece Ras Muhammad, con su extraordinaria muralla de coral y sus aguas cristalinas. La protección oficial del Cabo del Profeta es muy estricta, al ser Parque Nacional: sus paisajes y sus lechos marinos no conocen igual.

Los inicios de la civilización de Egipto

Las evidencias arqueológicas indican que la civilización egipcia comenzó alrededor del sexto milenio a. C., durante el Neolítico, cuando se asentaron los primeros pobladores. El río Nilo, en torno al cual se asienta la población, ha sido la línea de referencia para la cultura egipcia desde que los nómadas cazadores-recolectores comenzaron a vivir en sus riberas durante el pleistoceno. Los rastros de éstos primeros pobladores quedaron en los objetos y signos grabados en las rocas a lo largo del valle del Nilo y en los oasis.

A lo largo del Nilo, en el onceno milenio a. C., una cultura de recolectores de grano había sido substituida por otra de cazadores, pescadores, y recolectores que usaban herramientas de piedra. Los estudios también indican asentamientos humanos en el sudoeste de Egipto, cerca de la frontera con Sudán, antes del 8000 a. C. La evidencia geológica y estudios climatológicos sugieren que los cambios del clima, alrededor del 8000 a. C., comenzaron a desecar las tierras de caza y pastoreo de Egipto, conformándose paulatinamente el desierto del Sáhara. Las tribus de la región tendieron a agruparse cerca del río, en donde surgieron pequeños poblados que desarrollaron una economía agrícola. Hay evidencias de pastoreo y del cultivo de cereales en el este del Sáhara en el séptimo milenio a. C..

Alrededor del 6000 a. C., ya había aparecido en el valle del Nilo de Egipto la agricultura organizada y la construcción de grandes poblados. Al mismo tiempo, en el sudoeste se dedicaban a la ganadería y también construían. El mortero de cal se usaba en el 4000 a. C. Es el denominado periodo predinástico, que comienza con la cultura de Naqada, aunque algunos egiptólogos lo sitúan antes, en el Paleolítico Inferior.

Entre el 5500 y el 3100 a. C., durante el Predinástico, los asentamientos pequeños prosperaron a lo largo del Nilo. En el 3300 a. C., momentos antes de la primera dinastía, Egipto estaba dividido en dos reinos, conocidos como Alto Egipto Ta Shemau y Bajo Egipto Ta Mehu.[1] La frontera entre ambos se situaba en la actual zona de El Cairo, al sur del delta del Nilo.

La historia de Egipto como estado unificado comienza alrededor del 3050 a. C. Menes, que unificó el Alto y el Bajo Egipto, fue su primer rey. La cultura y costumbres egipcias fueron notablemente estables y apenas variaron en casi 3000 años, incluyendo religión, expresión artística, arquitectura y estructura social.

La cronología de los reyes de Egipto da comienzo en esa época. La cronología convencional es la aceptada durante el siglo XX, sin incluir cualesquiera de las revisiones que se han hecho en ese tiempo. Incluso en un mismo trabajo, los arqueólogos ofrecen a menudo, como posibles, varias fechas e incluso varias cronologías, y por ello puede haber discrepancias entre las fechas mostradas en las distintas fuentes. También se dan varias posibles transcripciones de los nombres. Tradicionalmente la egiptología clasifica la historia de la civilización faraónica dividida en dinastías, siguiendo la estructura narrativa de los epítomes de la Aigyptiaká (Historia de Egipto), del sacerdote egipcio Manetón.

Periodos de la historia de Egipto

Periodo Predinástico de Egipto (c. 5500 a. C. - 3200 a. C.)

Los primeros pobladores de Egipto alcanzaron las riberas del río Nilo, por entonces un conglomerado de marismas y foco de paludismo, en su huida de la creciente desertización del Sáhara.

Se sabe, por los restos arqueológicos, que antiguamente el Sáhara tenía un clima mediterráneo, más húmedo que el actual. En los macizos del Ahagar y el Tibesti había abundante vegetación. Para aquellos pobladores, el Sáhara sería una extensa estepa con grandes herbívoros que cazar. Las culturas saharianas son, en gran medida, desconocidas, pero no por ello inexistentes.

Las sucesivas fases del neolítico están representadas por las culturas de El Fayum, hacia el 5000 a. C., la cultura Tasiense, hacia el 4500 a. C. y la cultura de Merimde, hacia el 4000 a. C. Todas ellas conocen la piedra pulimentada, la cerámica, la agricultura y la ganadería. La base de la economía era la agricultura; esta se realizaba aprovechando el limo, fertilizante natural que aportaban las anuales inundaciones del río Nilo.

Tras estas culturas de Egipto aparecieron la cultura baderiense y la cultura amratiense, hacia 3800 a. C.

Hacia el año 3600 a. C. surge la gerzeense, que se difunde por todo Egipto, unificándolo. Esta consonancia cultural llevará a la unidad política, que surgirá tras un periodo de luchas y alianzas entre clanes para imponer su supremacía.

Para lograr mayor eficacia y producción, hacia 3500 a. C., comenzaron a realizarse las primeras obras de canalización y surge la escritura con jeroglíficos en (Abidos). En esta época comenzaron los proto-estados:
Las primeras comunidades hicieron habitable el país y se organizaron en regiones llamadas nomos. Los habitantes del Delta tenían una organización feudal y llegaron a establecer dos reinos con dos jefes o monarcas respectivamente. Un reino estaba asentado en un lugar pantanoso, que se llamaba reino del Junco y tenía como símbolo un tallo de junco. Su capital era Buto; tenían a una cobra como tótem. El otro reino tenía como capital a Busiris y como tótem un buitre pero su símbolo era una abeja y llegó a conocerse como reino de la Abeja. Ambos reinos estaban separados por un brazo del río Nilo.

El reino de la Abeja conquistó al reino del Junco de manera que el Delta quedó unificado. Pero algunos de los vencidos huyeron a establecerse en la zona del Alto Egipto donde fundaron ciudades dándoles el mismo nombre que aquellas que habían dejado en el Delta. Por eso muchas ciudades de esta época tiene nombres semejantes en el Alto y Bajo Egipto. Estas gentes fueron prosperando considerablemente hasta llegar a organizarse en un Estado.

Periodo Protodinástico de Egipto (c. 3200 - 3100 a. C.)

Considerado la fase final del periodo predinástico, también conocido como dinastía 0, predinástico tardío, o periodo Naqada III. Esta regido por gobernantes del Alto Egipto que residirán en Tinis, se hacen representar con un serej y adoran a Horus. El nombre de estos reyes figura en la Piedra de Palermo, grabada 700 años después. En este periodo surgen las primeras auténticas ciudades, tales como Tinis, Nubet, Nejeb, Nejen, etc. Son típicos de esta época los magníficos vasos tallados en piedra, cuchillos y paletas ceremoniales, o las cabezas de mazas votivas. Narmer pudo ser el último rey de esta época, y el fundador de la dinastía I.

Periodo Arcaico de Egipto (c. 3100 - 2700 a. C.)

A finales del periodo predinástico, Egipto se encontraba dividido en pequeños reinos; los principales eran: el de Hieracómpolis (Nejen) en el Alto Egipto y el de Buto (Pe) en el Bajo Egipto. El proceso de unificación fue llevado a cabo por los reyes de Hieracómpolis.

La tradición egipcia atribuyó la unificación a Menes, quedando esto reflejado en las Listas Reales. Este personaje es, según Alan Gardiner, el rey Narmer, el primer faraón del cual se tiene constancia que reinó sobre todo Egipto, tras una serie de luchas, tal como quedó atestiguado en la paleta de Narmer. Según Manetón,este periodo lo conforman las dinastías I y II.

Imperio Antiguo de Egipto (c. 2700 - 2250 a. C.)

Bajo la dinastía III la capital se estableció definitivamente en Menfis, de donde procede la denominación del país, ya que el nombre del principal templo, Hat Ka Ptah "casa del espíritu de Ptah", que pasó al griego como Aegyptos, con el tiempo designó primero al barrio en el que se encontraba, luego a toda la ciudad y más tarde al reino.

En la época de la tercera dinastía comenzó la costumbre de erigir grandes pirámides y monumentales conjuntos en piedra, gracias al faraón Dyeser, pero fue durante la dinastía IV, con Seneferu, Keops y Kefrén, cuando se construyeron las mayores pirámides. Sin embargo, el esfuerzo y recursos invertidos en ellas determinó que el poder absoluto y prestigio del faraón se resintiera.

La dinastía V marca el ascenso del alto clero y los influyentes gobernadores locales, (nomarcas), y durante el largo reinando de Pepy II se acentuará una época de fuerte descentralización, denominada primer periodo intermedio de Egipto. Son las dinastías III a VI.

Primer Periodo Intermedio de Egipto (c. 2250 - 2050 a. C.)
Fue un período de descentralización del estado egipcio. Esta época destacó por un gran florecimiento literario, con textos doctrinales o didácticos, que muestran el gran cambio social. El importante cambio de mentalidad, así como del crecimiento de la clases medias en las ciudades originó una nueva concepción de las creencias, reflejándose en la aparición de los denominados Textos de los Sarcófagos. Osiris se convirtió en la divinidad más popular, con Montu y Amón. Los nomos de Heracleópolis y Tebas se constituyeron como hegemónicos, imponiéndose finalmente este último. Son las dinastías VII a XI.

Imperio Medio de Egipto (c. 2050 - 1800 a. C.)

Se considera que se inicia con la reunificación de Egipto bajo Mentuhotep II. Es un periodo de gran prosperidad económica y expansión exterior, con faraones pragmáticos y emprendedores. Este periodo lo conforma el final de la dinastía XI y la XII.

Se realizaron ambiciosos proyectos de irrigación en el El Fayum, para regular las grandes inundaciones del Nilo, desviándolo hacia el lago Moeris (El Fayum). También se potenciaron las relaciones comerciales con las regiones circundantes: africanas, asiáticas y mediterráneas. Las representaciones artísticas se humanizaron, y se impuso el culto al dios Amón. A mediados de 1800 a. C., los dirigentes hicsos vencieron a los faraones egipcios; lo que comenzó como una migración paulatina de libios y cananeos hacia el delta del Nilo, se transformó con el tiempo en conquista militar de casi todo el territorio egipcio, originando la caída del Imperio Medio. Los hicsos también vencieron porque poseían mejores armas, y supieron utilizar el factor sorpresa.

Segundo Periodo Intermedio de Egipto (c. 1800 - 1550 a. C.)

Durante gran parte de este periodo dominaron Egipto los gobernantes hicsos, jefes de pueblos nómadas de la periferia, especialmente libios y asiáticos, que se establecieron en el delta, y tuvieron como capital la ciudad de Avaris. Finalmente, los dirigentes egipcios de Tebas declararon la independencia, siendo denominados la dinastía XVII. Proclamaron la "salvación de Egipto" y dirigieron una "guerra de liberación" contra los hicsos. Fueron las dinastías XIII a XVII, parcialmente coetáneas.

Imperio Nuevo de Egipto (c. 1550 - 1070 a. C.)

Es un periodo de gran expansión exterior, tanto en Asia (donde llegan al Éufrates) como en Kush (Nubia). La dinastía XVIII comenzó con una serie de faraones guerreros, desde Ahmose I hasta Tutmosis III y Tutmosis IV. Bajo Amenhotep III se detuvo la expansión y se inició un período de paz interna y externa.

Esta se quebranto bajo su hijo Amenhotep IV o Ajenatón, que inició una reforma religiosa tendente al monoteísmo, ganándose la oposición del clero de Amón. A la vez se perdieron grandes posesiones en Asia ante los hititas.

Después de un período de debilidad monárquica, llegaron al poder las castas militares, la dinastía XIX, o Ramésida, que, fundamentalmente bajo Sethy I y Ramsés II, se mostró enérgica contra los expansionistas reyes hititas.

Durante los reinados de Merenptah, sucesor de Ramsés II, y Ramsés III, de la dinastía XX, Egipto tuvo que enfrentarse a las invasiones de los Pueblos del Mar, originarios de diversas áreas del Mediterráneo oriental (Egeo, Anatolia), y de los libios.

Tercer Periodo Intermedio de Egipto (c. 1070 - 656 a. C.)

Comienza con la instauración de dos dinastías de origen libio que se repartieron Egipto: una, desde Tanis, la bíblica Zoán, en el (Bajo Egipto), y otra, cuyos reyes tomaron el título de Sumos sacerdotes de Amón, desde Tebas. El periodo termina con la dominación de los reyes kushitas. Son las dinastías, parcialmente coetáneas, XXI a XXV.

Periodo Tardío de Egipto (c. 656 - 332 a. C.)

Comienza con la dinastía Saíta, con dos periodos de dominación persa, así como con varias dinastías coetáneas de gobernantes egipcios independientes. Egipto se convirtió finalmente en una satrapía. Son las dinastías XXVI a XXXI.

Periodo Helenístico de Egipto (332 - 30 a. C.)

Se inicia con la conquista de Egipto por Alejandro Magno de Macedonia en 332 a. C., y la llegada al poder en 305 a. C. de la dinastía ptolemaica, de origen macedonio. Finaliza con la incorporación de Egipto al Imperio Romano tras la batalla de Actium, en el año 31 a. C. En el año 30 a. C. muere Cleopatra y Egipto se convierte en una provincia del Imperio Romano.

Periodo Romano de Egipto (30 a. C. - 640 d. C.)

El 30 de julio del año 30 a. C. entró en Alejandría Octavio, que liquidó definitivamente la independencia política de Egipto, convirtiendolo en provincia romana.

Pasó a sus sucesores bizantinos después que el Imperio fuera repartido el año 395, y permaneció en sus manos hasta la conquista árabe del año 640. Los últimos vestigios de la tradicional cultura del Antiguo Egipto finalizan definitivamente a comienzos del siglo VI, con los últimos sacerdotes de Isis, que oficiaban el templo de la isla de File, al proscribirse el culto a los "dioses paganos".

Economía de Egipto

La economía de Egipto se basaba en la agricultura. La vida dependía de los cultivos de las tierras inundadas por el río Nilo. Tenían un sistema de diques, estanques y canales de riego que se extendían por todas las tierras de cultivo. En las riberas del Nilo los campesinos egipcios cultivaban muchas clases de cereales. El grano cosechado se guardaba en graneros y luego se usaba para elaborar pan y cerveza. Las cosechas principales eran de trigo, cebada y lino.

La agricultura estaba centrada en el ciclo del Nilo. Había tres estaciones: Akhet, Peret, y Shemu. Akhet, la estación de la inundación, duraba de junio a septiembre. Después de la inundación quedaba una capa de légamo en los bancos, enriqueciendo la tierra para la cosecha siguiente. En Peret, la estación de la siembra entre octubre y febrero, los granjeros esperaban hasta que se drenaba el agua, y araban y sembraban el rico suelo. Acabada la labor, irrigaban usando diques y canales. Seguía Shemu, la estación de la cosecha de marzo a mayo, cuando se recolectaba con hoces de madera.

En los huertos se cultivaban guisantes (arveja), lentejas, cebolla, puerros, pepinos y lechugas, además de uvas, dátiles, higos y granadas. Entre los animales que criaban por su carne, se encuentran los cerdos, ovejas, cabras, gansos y patos.

Los egipcios cultivaban más alimentos de los que necesitaban, y hacían intercambio de sus productos. Algunas de las materias que ellos importaban de territorios extranjeros eran el incienso, la plata, y madera fina de cedro. Gran parte del los productos del comercio egipcio se transportaba en barcos, por el Nilo y el Mediterráneo.

Durante la mayor parte de su existencia, unos tres milenios, el Antiguo Egipto fue el país más rico del mundo.

Administración y Hacienda en Egipto

Egipto estaba dividido en sepat (provincias, o nomos en griego) con fines administrativos. Esta división se puede remontar de nuevo al período Predinástico (antes de 3100 a. C.), cuando los nomos eran ciudades-estados autónomas, y permanecieron por más de tres milenios, manteniendo sus costumbres. Bajo este sistema, el país fue dividido en 42 nomos: 20 del Bajo Egipto, mientras que el Alto Egipto abarcaba 22. Cada nomo estaba gobernado por un nomarca, gobernador provincial que ostentaba la autoridad regional.

El gobierno impuso diversos impuestos, que al no existir moneda eran pagados en especie, con trabajo o mercancías. El Tyaty (visir) era el responsable de controlar el sistema impositivo en nombre del faraón, a través de su departamento. Sus subordinados debían tener al día las reservas almacenadas y sus previsiones. Los impuestos se pagaban según el trabajo o las rentas de cada uno, los campesinos (o los terratenientes en periodos posteriores) en productos agrícolas, los artesanos con parte de su producción, y de forma similar los pescadores, cazadores, etc.

El estado requería una persona de cada casa para realizar trabajos públicos algunas semanas al año, haciendo o limpiando canales, en la construcción de templos o tumbas e incluso en la minería (esto último, sólo si no había prisioneros de guerra). Los cazadores y pescadores pagaban sus impuestos con capturas del río, de los canales, y del desierto. Las familias acomodadas podían contratar sustitutos para satisfacer esta obligación.

Lengua de Egipto

El egipcio antiguo constituye una parte independiente de la lengua de la (macro)familia afro-asiática. Sus parientes más cercanos son los grupos bereber, semítico y Beja. Los documentos escritos más antiguos en lengua egipcia se han fechado en el 3200 a. C., haciéndola una de las más antiguas y documentadas. Los eruditos agrupan al egipcio en seis divisiones cronológicas importantes:

Egipcio arcaico (antes de 3000 a. C.)

Recogido en las inscripciones del último predinastico y del arcaico. La evidencia más temprana de escritura jeroglífica egipcia aparece en los recipientes de cerámica de Naqada II.

Egipcio antiguo (3000-2000 a. C.)

Es la lengua del Imperio Antiguo y del primer período intermedio. Los textos de las pirámides son el cuerpo mayor de la literatura de esta fase, escritos en las paredes de las tumbas de la aristocracia, que a partir de este período también muestran escrituras autobiográficas. Una de las características que lo distinguen es la triple mezcla de ideogramas, fonogramas, y de determinativos para indicar el plural. No tiene grandes diferencias con la etapa siguiente.

Egipcio clásico (2000-1300 a. C.)

Esta etapa, llamada también media, se conoce por una variedad de textos en escritura jeroglífica e hierática, datadas en el Imperio Medio. Incluyen los textos funerarios inscritos en los ataúdes tales como los Textos de los Sarcófagos; textos que explican cómo conducirse en la otra vida, y que ejemplifican el punto de vista filosófico egipcio; cuentos que detallan las aventuras de ciertos individuos, por ejemplo la historia de Sinuhe; textos médicos y científicos tales como el papiro Edwin Smith y el de Ebers; y textos poéticos que elogian a un dios o a un faraón, tal como el himno al Nilo. El idioma vernáculo comenzó a diferenciarse de la lengua escrita tal como evidencian algunos textos hieráticos del Imperio medio, pero el egipcio clásico continuó siendo usado en los escritos formales hasta el último período dinástico.

Egipcio tardío (1300-700 a. C.)

Aparecen documentos de esta etapa en la segunda parte del Imperio Nuevo. Forman un amplio conjunto de textos de literatura religiosa y secular, abarcando ejemplos famosos tales como la historia de Unamón (Wenamun) y las instrucciones del Ani. Era la lengua de la administración ramésida. No es totalmente distinto del egipcio medio, ya que aparecen muchos clasicismos en los documentos históricos y literarios de esta fase, sin embargo, la diferencia entre el clásico y el tardío es mayor que entre aquél y el antiguo. También representa mejor la lengua hablada desde el Imperio Nuevo. La ortografía jeroglífica consiguió una gran expansión de su inventario gráfico entre el periodo Tardío y el Ptolemaico.

Egipcio demótico (siglo VII - Siglo IV a. C.)

Se usó con fines económicos y literarios. En contraste con el hierático, que solía escribirse en papiros u ostracas, el demótico se grababa en piedra y madera. La lengua demótica es cronológicamente la última, se comenzó a usar alrededor del 660 a. C. y se convirtió en la escritura dominante cerca del 600 a. C., usándose con fines económicos y literarios. En contraste con el hierático, que solía escribirse en papiros u ostracas, el demótico se grababa en piedra y madera.

En los textos escritos en etapas anteriores, probablemente representó el idioma hablado de la época. Pero al ser utilizada cada vez más solamente con propósitos literarios y religiosos, la lengua escrita divergió cada vez más de la forma hablada, dando a los últimos textos demóticos un carácter artificial, similar al uso del egipcio medio clásico durante el período Ptolemaico. A inicios del siglo IV comenzó a ser reemplazado por el idioma griego en los textos oficiales: el último uso que se conoce es en el año 452 d. C., sobre los muros del templo dedicado a Isis, en File. Comparte mucho con la lengua copta posterior.

Griego (305-30 a. C.)

Fue el idioma de la corte tras la conquista de Alejandro, el dialecto koiné, "lengua común", que era una variante del ático utilizada en el mundo helenístico, y que en Egipto convivió con el copto.

Copto (Siglo III – siglo VII d. C.)

Está testimoniado alrededor del siglo III, y aparece escrita con signos jeroglíficos, o en los alfabetos hierático y demótico. El alfabeto copto es una versión ligeramente modificada del alfabeto griego, con algunas letras propias demóticas utilizadas para representar varios sonidos no existentes en el griego. Como lengua cotidiana tuvo su apogeo desde el siglo III hasta el siglo VI, y perdura sólo como lengua litúrgica de la Iglesia Ortodoxa Copta.

La escritura en Egipto

Durante años, la inscripción conocida más antigua era la Paleta de Narmer, encontrada durante excavaciones en Hieracómpolis (nombre actual, Kom el-Ahmar) en 1890, datada en el 3150 a. C. Hallazgos arqueológicos recientes revelan que los símbolos grabados en la cerámica de Gerzeh, del año 3250 a. C., se asemejan al jeroglífico tradicional. En 1998 un equipo arqueológico alemán bajo el mando de Günter Dreyer, que excavaba la tumba U-j en la necrópolis de Umm el-Qa'ab de Abidos, que perteneció a un rey del predinástico, recuperó trescientos rótulos de arcilla inscritos con jeroglíficos y fechados en el período de Naqada III-A, en el siglo 33 a. C.

Según investigaciones, la escritura egipcia apareció hacia el 3000 a. C. con la unificación del Reino del Alto y Bajo Egipto y el advenimiento del estado. Durante largo tiempo sólo estuvo compuesta por unos mil signos, los jeroglíficos, que representaban personas, animales, plantas, objetos estilizados etc. Su número no llegó a alcanzar varios miles hasta la época Baja.

Los egiptólogos definen al sistema egipcio como jeroglífico, y se considera como la escritura más antigua del mundo. La denominación proviene del griego "hieros" (sagrado) y "glypho" (esculpir, grabar). Era en parte silábica, en parte ideográfica. La hierática fue una forma cursiva de los jeroglíficos y comenzó a utilizarse durante la primera dinastía (c. 2925-2775 a. C.). El término demótico, en el contexto egipcio, se refiere a la escritura y a la lengua que evolucionó durante el periodo tardío, es decir desde la 25ª dinastía Nubia, hasta que fue desplazada por el Koiné griego en las últimas centurias a. C.. Después de la conquista por Amr ibn al-As en el año 640, la lengua copta perduró durante la Edad Media.

Alrededor del 2700 a. C., se comenzaron a usar pictogramas para representar sonidos vocales. Sobre el 2000 a. C., se usaban 26 para representar los 24 sonidos vocales principales. El más antiguo alfabeto conocido (c. 1800 a. C.) es un sistema abyad derivado de esos signos unilíteros, igual que otros jeroglíficos egipcios.

La escritura jeroglífica finalmente cayó en desuso alrededor del siglo IV a. C. Las tentativas de los europeos para descifrarla comenzaron en el siglo XV, aunque hubo tentativas anteriores por parte de eruditos árabes.

Cultura de Egipto

La religión egipcia, plasmada en la mitología, es un conjunto de creencias que impregnaban toda la vida egipcia, desde la época predinastica hasta la llegada del Cristianismo y del Islam en las etapas greco-romanas y árabe. Eran dirigidos por sacerdotes, y el uso de la magia y los hechizos son dudosos.

El templo era un lugar sagrado en donde solamente se admitía a los sacerdotes y sacerdotisas, aunque en las celebraciones importantes el pueblo era admitido en el patio.

La existencia de momias y pirámides fuera de Egipto, indica que las creencias y los valores de las culturas prehistóricas se transmitieron de una u otra forma por el camino de la seda. Los contactos de Egipto con extranjeros incluyeron Nubia y Punt al sur, el Egeo y Grecia al norte, el Líbano y otras regiones del Cercano Oriente y Libia al oeste.

La naturaleza religiosa de la civilización egipcia influenció su contribución a las artes. Muchas de las grandes obras del Egipto antiguo representan dioses, diosas, y faraones, considerados divinos. El arte está caracterizado por la idea del orden y la simetría.

Durante los 3000 años de cultura independiente, cada animal retratado o adorado en el arte, la escritura o la religión es indígena de África. El dromedario, domesticado en Arabia, apareció en Egipto al comienzo del 2º milenio a. C.

Aunque el análisis del cabello de momias del Imperio Medio ha revelado evidencias de una dieta estable, las momias de circa 3200 a. C. muestran señales de anemia y desórdenes hemolíticos, síntomas del envenenamiento por metales pesados. Los compuestos de cobre, plomo, mercurio, y arsénico que fueron utilizados en pigmentos, tintes y maquillaje de la época pudieron haber causado el envenenamiento, especialmente entre la clase acomodada.

Más historia de Egipto

Orígenes de Egipto

Los egipcios fueron un pueblo conservador por excelencia, lo que puede también explicar la fase relativamente atrasada en que se detuvo su religión; además de aceptar divinidades de otras razas, con las que entraron en relaciones hostiles o amistosas, conservaron con celoso cuidado las de las diversas religiones del país.

A los antiguos les atribuyó un origen africano creyendo que venían del Alto Nilo. Se sabe que hoy Etiopía, lejos de colonizar Egipto, fue colonizada por él, y que el pueblo egipcio desciende del grupo hamita de raza blanca, cuyas tribus poblaron Africa del Norte.

Cabe agregar que los egipcios estuvieron en un tiempo bajo dominio de los hicsos (grupo asiático) hasta que los gobernadores tebanos del Alto Egipto lograron derrotarlos y expulsarlos (1580 a. C). Se inició entonces un período conocido como Nuevo Imperio, caracterizado por las conquistas militares de Egipto. Posteriormente, Egipto fue conquistada por otros pueblos.

Los egipcios fueron los más notables representantes de la raza camita, una raza africana que constituyó el núcleo de los primeros pueblos mediterráneos, y a la que se le suele asignar la mayor parte de las estirpes y lenguas que no pertenecen a las 2 grandes familias : la indoeuropea y la semita. Camita son, el copto, derivado directamente del egipcio el grupo de lenguas berberiscas, que todavía se habla en el Africa Septentrional, y la raza "kushita" que comprende, entre otros, el somalí, el gala y el dankali; al tronco camita parece corresponder, además, pueblos como los egeos de la civilización minoica de Creta; los vascos de España, los drávidas de la India, y algunas razas de la Polinesia.

En cuanto a los egipcios, en siglos pasados se les propuso originarios de una región llamada Punt, situada probablemente a lo largo de la costa Somalí. Estos antiquísimos Punistas procedentes del sur africano y convertidos en indígenas de las orillas del Nilo, habrían sido después sometidos por invasores septentrionales, portadores de una civilización más elevada que produjo el nacimiento de las dinastías.

En el curso del río se basa la posterior subdivisión del país en Alto Egipto (Tebaida), Medio Egipto (Heptanomida) y Bajo Egipto (Delta) con esta división se corresponden los tres grandes períodos históricos : Memfita, Tebano y Saíta, entre los cuales se distribuyen treinta y tres dinastías de faraones.

Sin el Nilo, todo el territorio egipcio sería un desierto árido e inculto. Es este río el que trae de lejanas regiones, en las que las precipitaciones son muy copiosas, el agua que permite junto a sus riberas los cultivos y la vida. Estas aguas a veces se desbordan originando las periódicas crecidas que obligan a los campesinos a un largo lapso de inactividad aunque aveces resultan insuficientes, sobre todo en las tierras distantes del curso del río.

Las pérdidas sufridas en la zona pantanosa y la carencia de afluentes en esta región árida comprometería quizá la existencia misma del río en el larguísimo recorrido medio e inferior, y el Nilo se agotaría a través de los miles de kilómetros de desierto que se interpone antes de alcanzar el mar.

El régimen hidrográfico del río Nilo se caracteriza por 2 crecidas anuales que se producen en verano de modo poco regular, por lo menos en su curso medio y bajo. El nivel del río comienza a subir en junio y alcanza su máximo en septiembre, para descender después gradualmente, hasta alcanzar su nivel más bajo entre febrero y junio. Las crecidas del Nilo se deben a la abundante aporte de sus 2 afluentes de la derecha, el Nilo Azul y el Atbara. En la crecida estival máxima del Nilo, ésta procede aproximadamente en un 80% del Nilo Azul, en un 15% del Atbara y sólo en un 5% del Nilo Blanco. El aporte invernal aveces es debido en gran parte al Nilo Blanco. Por ello, la prosperidad de Egipto depende de la crecida anual del Nilo que, al inundar una prolongada faja a lo largo de sus orillas las riega y fertiliza, depositando sobre ellas una sutil capa de limo.

El clima de Egipto es de tipo desértico mitigado únicamente el la costa mediterránea. Se caracteriza por la extrema escasez o incluso la falta absoluta de lluvias, por un cielo sereno durante largos espacios de tiempo, por temperaturas elevadas todo el año.

Durante varios siglos, el Alto Egipto afirma su unidad frente a la rebeldía del Delta, que se ha desarrollado completamente como una sociedad agrícola con artesanías y ciudades. El Alto Egipto mantiene su personalidad frente a los nubios del sur, los libios del oeste y los beduinos del desierto del este y de la península del Sinaí.

Se citan 3 reyes, llamados Escorpión, Narmer y Horus, como los unificadores de Egipto.

Egipto aparece precisamente como el "Reino de los 2 países" El Alto y el Bajo y su rey es una divinidad. Esta vive en el rey como en la imagen o en el animal sagrado; al morir el rey pasa a su sucesor. El rey es la encarnación de Horus, y tal concepción reposa en ideas bien vivas sobre la función religiosa del jefe de la horda primitiva. En las 2 coronas, la blanca y en forma de alto gorro o tiara del Alto Egipto y la roja baja gorra del Bajo, se resume la hazaña cultural de la unificación del país y la creación de una entidad de importancia política antes nunca conocida.

De las 5 dinastías que la ciencia moderna asigna al primer periodo de la historia egipcia, o sea, el llamado Imperio Antiguo, que durante las 2 primeras dinastías "tanitas" tuvo la capital en Tanis, y de la tercera en adelante, en Menfis, solamente la cuarta comienza a alcanzar relieve gracias a la "Piedra de Palermo", que nos revela algunas particularidades acerca del reinado de su fundador y gracias también a las 3 grandes pirámides erigidas en Gizeh.

Con la misma dinastía, comenzó un período intermedio de trastornos internos que duro hasta la XI dinastía; en la actualidad al Imperio Medio se le asigna solamente las dinastías XI y XII. Siguió un segundo período intermedio que coincide con la presencia en el Delta de los hycsos, semitas invasores; después comienza la triunfante ascensión del Imperio Nuevo. En el último período, de decadencia y trastornos, el centro de la vida social, oficial y cultura se traslado hacia el Bajo Egipto; fueron capitales alternativamente, Tanis, Sais, Mendes, Sebenytos. A una dinastía de reyes sacerdotes y a 2 dinastías libias, siguió una etíope; después una nacional, que señaló un renacimiento espiritual y literario; tras el paréntesis que significo la dominación persa, reinaron en menos de un siglo las 3 últimas dinastías de faraones. La conquista por parte de Alejandro Magno, la dinastía de los Ptolomeos, la ocupación romana, la invasión árabe, son los principales hechos políticos que llevaron al gradual debilitamiento y extinción de todo lo egipcio.

La historia de Egipto es una de las más ricas, antiguas y variadas de todos los países del mundo y su situación central en el medio oriente le coloca en una posición tan importante en la actualidad como pudo tenerla en el cuarto milenario AC.

La unificación de los Reinos Inferior y Superior hacia el año 3180 AC suele tomarse como el punto de partida para la historia egipcia. De este reino dinámico y culturalmente muy sofisticado que se desarrolló en las riberas del Nilo, nació una de las principales civilizaciones del mundo antiguo.

La época pre - Helénica suele dividirse en los Reino Antiguo, Medio y Nuevo, y subdividirse en dinastías; así, durante la cuarta dinastía será cuando se crean obras maestras arquitectónicas como la Grande Pirámide, y durante las dinastías XI y XII Egipto alcanza su cenit como potencia de la región, allá por los inicios del segundo milenario. Tutankhamon, cuya magnífica tumba se descubrió en 1922, mandaba durante un corto periodo en la XVIII Dinastía. Desde la Dinastía XX en adelante el poder de Egipto comienza a decaer, y el país fue en repetidas ocasiones, invadido por ejércitos extranjeros (Nubios, Etíopes y Persas). Las última de estas invasiones, que acabó con la época de los Faraones, fue la de Alejandro Magno en 332 AC.

Durante el periodo Helénico y Romano (que comenzó hacia el año 30 DC como resultado de la derrota de Marco Antonio en la Batalla de Actium), la emergencia del gobierno de Alejandría permitió siete siglos de paz relativa y estabilidad económica. Desde mediados del siglo IV, el Egipto formó parte del Imperio Oriental.

Tras la muerte de Mahoma, en 642, se produce la invasión árabe, que asume el gobierno del país con el beneplácito de los cristianos coptos. A finales del siglo X, durante un breve tiempo los Fatamidas se hicieron con el gobierno. Vendrá a continuación la época de Saladin que supondrá un renacimiento cultural y económica favorecido por el espíritu dé la Jihad (guerra santa). Entre 1250 y 1517, los Mamelucos, impidieron las conquistas Mongol y Cristianas, pero fueron incapaces de impedir la ocupación del país y el control del gobierno por parte de los Turcos Otomanos.


Más sobre la cultura de Egipto

La historia del Egipto Antiguo se divide en 3 imperios con intervalos de dominación extranjera y guerras internas. El Imperio Antiguo se caracterizó por el florecimiento de las artes y la construcción de las pirámides. Durante el Imperio Medio (2050-1800 a. C), tras una etapa de decadencia, Egipto conoció un período de esplendor en su economía, literatura y artes. En el Imperio Nuevo (1567-1085 a. C.) el país alcanzó su edad dorada conquistando a los pueblos vecinos y expandiendo su territorio bajo la dirección de los faraones de la XVIII dinastía.

La decadencia del imperio se dio hacia 1075 a. C., a raíz de las diversas invasiones de otros pueblos, las cuales modificaron la división y extensión del territorio de Egipto.

Egipto antiguo

El período que solemos denominar "Antiguo Egipto" es la época en que fue gobernado por los faraones, a partir del año 3000 a. C.

En el Valle del Nilo se desarrolló una de las primeras grandes civilizaciones agrícolas de la antigüedad. El estrecho valle del río, en el área regada y fertilizada por sus crecidas, ofreció un medio extraordinariamente propicio para el desarrollo de una agricultura intensiva; pero al mismo tiempo obligó a una elevada organización del trabajo. La unidad básica y natural fue el "Nomo" , o pequeña provincia formada alrededor de los núcleos de población del valle y gobernada por miembros de la nobleza, pero la explotación nacional del país exigió la cooperación entre estos nomos, dificultada por las grandes distancias y la ausencia de buenas calzadas.

La elevada densidad de población provocaba grandes crisis de subsistencias (hambre, enfermedades, entre otros) en el caso de una desorganización o decadencia del sistema de regadíos. Los productos básicos fueron el trigo (pan), la cebada (cerveza) y los animales domésticos. En los momentos de unidad y tranquilidad, la enorme cantidad de impuestos y prestaciones personales que pesaban sobre los campesinos trabajadores de la tierra, permitió a las clases propietarias de las mismas (faraón, clero, nobleza) acumular grandes capitales, que improductivamente invertidos en templos y tumbas, no contribuyeron al desarrollo de nuevas técnicas de producción o de uso agrícola, bastante primitivo; la situación económica y social pudo así mantenerse durante milenios, apoyada además en la ideología oficial que da un fundamento religioso a la existencia de las diferentes clases sociales.

El valle no fue poblado durante el paleolítico, ya que los yacimientos de este periodo se encuentran en los límites del desierto. Durante el neolítico, poblaciones procedentes del este y del noroeste iniciaron la explotación de las posibilidades agrícolas del valle. El estudio de sus enterramiento ha permitido la clasificación de varias culturas que conocían la cerámica y el trabajo de la piedra dura, y algunas de las cuales practicaban el culto de los animales; en este período se formaron los nomos, por la cooperación entre las pequeñas comunidades locales.

El llamado Imperio Antiguo fue un período de gran centralización del poder en la persona del faraón, auxiliado por una complicada burocracia y controlada por sus más directos familiares. El comercio exterior fue también considerado empresa estatal; importación de madera de Biblos, para vigas y barras; de incencio y mirra de Punt, en la costa somalí y de oro, ébano y marfil de Nubia, realizada a cambio del trigo egipcio o por medio de expediciones militares. Los artesanos llegaron ha alcanzar gran habilidad técnica, especialmente el la cerámica y el trabajo de la piedra dura y sus oficios se hicieron hereditarios. El mantenimiento del aparato estatal y del culto mortuorio del faraón representó una enorme presión fiscal sobre los trabajadores agrícolas. La VI dinastía acabó con la autonomía de las ciudades en el norte. Los gobernadores provisionales del sur se independizaron, lo que dio paso al llamado primer período intermedio durante el que se registró el establecimiento de asiáticos en el delta. La reorganización de la administración tuvo como consecuencia un aumento general de la producción, la influencia egipcia se extendió a Siria y a Nubia.

El nuevo período intermedio se vio caracterizado por el establecimiento en el delta de las tribus asiáticas de los hicsos procedentes de Palestina, que adoptaron las costumbres egipcias, fundaron la XV y XVI dinastías y desde su capital, Avaris, extendieron su dominio a la casi totalidad del territorio egipcio, con excepción de Nubia y Tebas. Donde la XVII dinastía se había mantenido independiente . La conquista de Avaris señaló el inicio del Imperio Nuevo, durante el cual Egipto, por razones tanto comerciales como de seguridad, llevó a cabo una clara política imperialista respecto a Siria y Palestina e intensificó sus relaciones dentro del ámbito mediterráneo.

La egiptología

Sólo a principios del siglo XIX se constituye la ciencia de las antigüedades egipcias. Hasta entonces, los jeroglíficos o caracteres sagrados, grabados en la piedra de los monumentos, habían permanecido indescifrables, así como la escritura cursiva (hierática) empleada en los papiros. El descubrimiento de la "piedra de Rosetta" hecho por un oficial del ejército de Napoleón fue el punto de partida de los otros dos descubrimientos posteriores.

Sobre esta piedra estaba grabado en dos lenguas, griega y egipcia y en tres escrituras, griega, demótica (derivada de la escritura hierática) y jeroglífica. Lo que en esta piedra se decía era un decreto de Ptolomeo fechado en 196 a. C. El francés Campollion, partiendo de esta inscripción, fue el primero en descifrar el enigma que habían significado hasta entonces los jeroglíficos y hacer un diccionario jeroglífico y una gramática egipcia.

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Resulta una tarea sumamente difícil resumir la rica historia de Egipto a unos cientos de palabras, sin dejar detalles en el tintero. Resumiremos un poco la historia de esta fantástica civilización.

La civilización egipcia nació en el noreste de Africa hace alrededor de 5.000 años, es decir, en el año 3.000 antes de Cristo. Esta civilización se asentó a lo largo del río Nilo - una zona sumamente rica y fértil - en donde desarrolló una de las culturas más extraordinarias del mundo antiguo.

Como todo el mundo conoce, los antiguos egipcios son los responsables de haber construido increíbles y monumentales pirámides, de haber creado un método de escritura inigualable, de haber desarrollado costumbres como la momificación de los cuerpos de sus faraones, y también de haber cultivado notablemente ciencias como la astronomía, la geometría y la matemática.
Para resumir un poco la vida en el antiguo Egipto se puede hacer una simple división entre la organización social, la organización política y la religión.
La sociedad egipcia bien podría asemejarse a las pirámides, con el faraón en la cima - rey y dios a la vez -; los funcionarios de gobierno en segundo lugar; por debajo los artesanos y comerciantes - que representarían una especie de clase media -; y con el último estrato conformado por los campesinos. Había numerosos esclavos sin ningún tipo de derecho, que ni siquiera podrían incluirse en esta “pirámide social” imaginaria.

El faraón era el poder supremo. El pueblo lo adoraba, pero también le temía. Los funcionarios vivían con él y gozaban de grandes privilegios y riqueza. Los artesanos y comerciantes vivían y trabajaban tranquilos, aunque sin muchos lujos. Por último, los campesinos eran considerados libres pero tenían que trabajar no sólo sus tierras, sino las de los funcionarios y el faraón. Además, debían pagar fuertes impuestos. Los campesinos, junto con los esclavos, debían participar en las grandes construcciones, como las pirámides y los templos.

En cuanto a la organización política en el antiguo Egipto, el faraón estaba acompañado de varios colaboradores. El visir, el más importante, supervisaba las obras públicas, recaudaba los impuestos y controlaba el funcionamiento del estado. Por otro lado, los nomarcas eran los gobernadores de las provincias en las que se dividía el Imperio. Los sacerdotes se dedicaban al culto de los dioses y a los ritos funerarios. Los escribas eran sumamente importantes porque muy poca gente sabía leer y escribir. Ellos se encargaban de redactar todos los documentos del gobierno.
Como todos sabemos, la religión era muy importante para los antiguos egipcios. Esta civilización creía en algunos dioses, algunos con aspecto humano, otros que eran mitad humanos mitad animal. Horus, por ejemplo, tenía cabeza de halcón y cuerpo de hombre. Horus era el dios de los cielos, el sol naciente y los espacios vacíos, y también era el dios de los faraones.
La historia de Egipto es muy rica y esto ha sido sólo un breve repaso por ella. Durante su viaje a Egipto seguramente tenga la posibilidad de aprender mucho más sobre esta fantástica civilización.

El comercio en Egipto

EGIPTO: Los antiguos mitologistas conceptúan a los egipcios como los inventores del comercio y los navegantes más antiguos, pues dicen que su dios Thoith es el autor de la navegación, y que su otro dios Osiris enseñó a los hombres el arte de comprar y vender.
Dividíase el pueblo egipcio en dos castas superiores, formadas respectivamente por los sacerdotes y los militares, y una casta inferior constituida por los industriales; esta última se subdividía en cinco clases: de labradores y artesanos, de pescadores, de pastores, de comerciantes y de intérpretes; siendo la más numerosa e importante de ellas la de los labradores, ocupando la mayoría de los brazos juveniles y mereciendo grandes consideraciones, pues sabido es que la principal riqueza de Egipto se debe a los desbordamientos anuales del río Nilo, los cuales inundan los terrenos en una vasta extensión, depositan sobre ellos un limo fertilizante, producen inmensas cantidades de cereales y hacen a este territorio eminentemente agrícola.

Entre sus productos vegetales sobresalían el lino, el algodón, las maderas, las gomas, los bálsamos y los granos; pero sobre todos ellos aparecía el trigo, hasta el extremo de convertir este país en uno de los cuatro graneros del mundo. También tenían algunas minas, buenas pesquerías y excelentes manufacturas, entre las que se distinguían las telas, tintes, esencias, pomadas, cristales y objetos vidriados.
Su población era considerable y su comercio extenso, aunque no tanto como podía haberlo sido si no hubiera estado contenido por los obstáculos que le oponían el fanatismo religioso, la aversión a los extranjeros y el horror a la marina, al considerar a las aguas del mar como un líquido impuro, no permitiéndose consumir el pescado y la sal. Sin embargo, tenía importantes depósitos mercantiles en Meroé, Tebas y Ammónium; poseían un puerto comercial frecuentado por muchas naves, que era el de Alejandría; contaba con buenos caminos para sostener el tráfico interior, que se extendían hasta el Fezzán y la Etiopía; y eran dueños de numerosos canales que contribuían al desarrollo de sus riquezas, como los abiertos para el riego y la navegación.
El comercio exterior de Egipto fue pequeño durante largo tiempo, porque la política opresora de los Faraones cerraba las puertas del país a los extranjeros; pero comenzó a desarrollarse cuando el rey Sammético abrió las fronteras de las relaciones internacionales; fue muy activo en la época de la dinastía de los Eptolomeos, y alcanzó su estado más floreciente bajo el reinado de Amasis, hasta que conquistado este país por Cambises desaparecieron todas las restricciones y quedó libre la navegación por todas las bocas del Nilo.

La bandera de Egipto

La bandera nacional de Egipto fue adoptada el 4 de octubre de 1984. Es una bandera compuesta por tres franjas horizontales del mismo tamano de color rojo (la superior), blanca (la central) y negra (la inferior). El color rojo alude a la historia del país, está adoptado de la bandera que se usó durante el siglo XIX, pero el origen de los elementos de esta bandera es otomano. El blanco representa la Revolución de 1952 que permitió la deposición incruenta del rey Faruk I y que acabó con la definitiva proclamación de la República tras derrocar a Fuad II al año siguiente. El color negro simboliza el final de la opresión que ejerció el colonialismo británico sobre el pueblo egipcio. En la parte central de la bandera aparece representado, dentro de la franja de color blanca, el escudo de Egipto.

A principios del siglo XIX Mehmet Alí, pachá otomano de Egipto, creó la que se puede considerar como la primera bandera nacional del país. Estaba compuesta por tres medias lunas (símbolo del Islam) con tres estrellas de cinco puntas a la dereha de cada una de ellas, sobre fondo rojo. Existen dos posibles interpretaciones de esta bandera: la primera defiende que significa la victoria de los Ejércitos Egipcios en tres continentes (África, Europa y Asia), mientras que la otra teoría propone que significa la soberanía de Mehmet Ali sobre Egipto, Nubia y Sudán.
Cuando en 1914 el Reino Unido convirtió a Egipto en un protectorado (aunque los británicos ya controlaban en realidad el país desde 1882), no modificó la bandera existente.
En 1922, el Reino Unido reconoció la independencia del país, y se adoptó una nueva bandera, esta vez compuesta por una media luna con tres estrellas sobre fondo verde.
En 1952, el Movimiento de Oficiales Libres depuso al rey Faruk I y un año más tarde proclamó definitivamente la República. El nuevo gobierno creó una nueva bandera, formada por tres franjas (roja-blanca-negra) como la actual, pero el águila portaba una media luna y unas estrellas.
En 1958 Egipto y Siria se unieron, formando la República Árabe Unida. La bandera del nuevo Estado era igual que la anterior, pero en vez de escudo tenía dos estrellas verdes de cinco puntas (que representaban a los dos países). Aunque la unión se deshizo en 1961, Egipto continuó usando la misma bandera hasta el 1 de enero de 1972, fecha en la que se adoptó una bandera muy semejante a la actual, pero que contaba con algunas pequeñas diferencias en el diseño del escudo. Esta bandera estuvo en vigor hasta la adopción de la actual en 1984.

Los tesoros de Egipto

Cuando se habla de tesoros, definitivamente uno no siempre habla de riqueza capital, en el sentido estricto de la palabra. Incluso en la mayoría de casos, los tesoros no están representados por numerosos y enorme lingotes de oro o cofres repletos de joyas. Los tesoros son aquellos elementos, únicos o en conjunto que poseen un valor incomparable, muchas veces no por el objeto en sí, sino por su carga emocional, simbólica, artística o histórica. Así pues, los tesoros del Antiguo Egipto, son sin duda el legado de piezas artísticas que se han conservado de otras eras, como por ejemplo del período faraónico.
Si uno piensa visitar Egipto, seguramente que estos tesoros estarán entre los principales atractivos turísticos que uno deberá y querrá visitar. A continuación una breve reseña de algunas de las piezas más interesantes e importantes que forman parte de este excepcional legado y patrimonio de la Antigüedad.
En este caso hemos seleccionado tres piezas que son a la vez un tesoro histórico y tesoro en sí, por el propio valor de la constitución de la obra.
El primero es el Colgante de Oro Macizo, que fue encontrado en el tesoro del faraón Tutankamón. Este colgante tiene la particularidad de representar a la diosa buitre Nekhbet. Tanto las plumas de las alas, como las cola y el cuerpo, han sido forjados con suaves golpes de martillo, sobre oro macizo, lo que representa un detallado y esforzado trabajo de artesanía. A la vez, este colgante en forma de buitre, lleva puesto otro colgante con el cartucho de Tutankamón, lo que suponía un disco solar, un pequeño escarabajo, un pedestal y tres palitos.
La otra pieza es un collar que era también parte de la colección de objetos personales del mismo faraón. El collar está hecho de loza fina y está adornado con oro. En el colgante se muestra el Ojo de Wadjet, que es el ojo que perdió Horus en su lucha contra Seth.

Por último está el Gran Collar de Tutankamón, que ha sido reconocido como el más complicado de todos los amuletos del faraón. En este se representa también a la diosa Nekhbet. Sus alas están hechas de 250 placas de oro, engastadas con pequeñas piezas de vidrio, imitando la turquesa, el jaspe y el lapislázuli.

Egipto y el Tutankamón

Nebjeperura Tutanjamón, más conocido como Tutankhamon, o Tutankamón. Amón, faraón perteneciente a la dinastía XVIII de Egipto, que reinó de 1336/5 a 1327/5 a. C.
Máscara funeraria de Tut-anj-Amón en el Museo Egipcio de El Cairo. Realizada en oro batido con incrustaciones de pasta de vidrio y turquesas, es la pieza más conocida del arte egipcio.Su nombre original, Tutanjatón, significa la "imagen viva de Atón", mientras que Tutanjamón significa la "imagen viva de Amón". Su nombre fue escrito habitualmente como Amón-tut-anj, debido a la costumbre de los escribas de poner el nombre del dios al principio de la frase para honrarle. Es posible que Tutanjamón sea el rey Nibhurrereya de las cartas de Amarna, y probablemente el monarca Ratotis, Ratos o Atoris, que reinó nueve años, según los posteriores epítomes de la obra de Manetón.
Tutanjamón no fue un faraón notable ni conocido en épocas antiguas; el tamaño relativamente pequeño de su tumba (KV62) fue la razón de que no fuera descubierta hasta el siglo XX. Howard Carter la encontró intacta en 1922. Su descubrimiento y los tesoros encontrados en ella tuvieron cobertura mundial en la prensa y renovaron el interés del público por el Antiguo Egipto, convirtiéndose la máscara funeraria del faraón en la imagen más popular.
Si bien formalmente se define que la Dinastía XVIII finaliza con el reinado de Horemheb, se puede afirmar con un alto grado de certeza de que el joven Tutankamón fue el último faraón de sangre real de la dinastía. Ascendió al trono después del periodo de Amarna y devolvió a los sacerdotes de Amón la influencia y el poder que habían tenido antes de la revolución religiosa y política de Ajenatón. Durante su corto reinado estuvo en manos de Ay y Horemheb, que se repartieron el poder: Ay administró Egipto y Horemheb manejó el ejército.
Su reinado se caracterizó por un retorno a la normalidad en el plano socio-religioso después del interludio protagonizado por su casi seguro padre Ajenatón. Dicho retorno fue paulatino, restaurando el culto en los templos abandonados de dioses como Amón, Osiris, Ptah, etc., y permitiendo la celebración de los ritos pertinentes.
En el plano artístico, los cánones inaugurados bajo la égida de Amarna seguirían fluyendo hasta fundirse con los patrones tradicionales del arte egipcio. En las imágenes oficiales, la imagen del joven rey sería enfatizada constantemente junto a su Gran Esposa Real conjugando la herencia visual de Amarna (las imágenes de intimidad familiar de la pareja real visibles en tronos, sillas, cofres, etc., encontrados en la tumba real) con el mensaje político oficial de continuidad de la dinastía, claramente visible por la profusión de imágenes de Anjesenamón.
Su principal aporte a la historia de la humanidad fue el hallazgo de su tumba casi intacta. Esto posibilitó sacar a la luz una cantidad apreciable de tesoros, utensilios, muebles, armas, etc., dando una oportunidad invaluable para la profundización del conocimiento sobre la civilización de Egipto.

Los Faraones de Egipto

La historia de Egipto ha dejado innumerable cantidad de legados, algunos de los cuales se han podido descubrir y conocer gracias a la arqueología y a través de papiros, construcciones - como las increíbles pirámides - y momias. Todos estos elementos nos permitieron conocer la vida en el antiguo Egipto, y sobre todo la influencia de los personajes más importantes de la época: los faraones.

Cuando hablamos de “celebridad” no sólo nos estamos refiriendo a faraones que han sido valientes y grandes conquistadores, sino también a faraones inescrupulosos, faraones egoístas, faraones buenos y honestos, jóvenes y ancianos, pacíficos o déspotas… lo hubo de todo tipo. Aquí van algunos de los faraones más famosos de Egipto:
Narmer (Menes): fue el primer faraón del Antiguo Egipto y fundador de la Dinastía I c. 3050 a. C. Fue el primer gran faraón y unificó los territorios egipcios, bajo su mando, según reflejan los relieves de su Paleta y reconocieron sus sucesores.
Jufu (Keops): fue el segundo faraón de la cuarta dinastía. Reinó entre los años c. 2579 y 2556 a. C. Según Heródoto, Keops mandó a construir la Gran Pirámide de Giza, llegando incluso a prostituir a su propia hija para así obtener los fondos necesarios; en su época todos los templos estaban cerrados al culto y Egipto se encontraba en la mayor indigencia, por lo que se cree que los egipcios detestaban a Jufu.
Nebmaatra Amenhotep, Amenhotep III, o Amenofis III, fue un importante faraón de la dinastía XVIII de Egipto que gobernó de c. 1390/1 a 1353/2 a. C.
El reinado de Amenhotep III puede calificarse como el más próspero de toda la historia de Egipto.
Nebjeperura Tutanjamón, más conocido como Tutankamon, que significa «imagen viva de Amón»; fue un faraón perteneciente a la dinastía XVIII de Egipto que reinó de 1336/5 a 1327/5 a. C.
Durante tu viaje a Egipto no puedes dejar de conocer las fascinantes historias de estos y muchos otros faraones.

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