San Carlos de Bariloche o simplemente Bariloche es una ciudad ubicada en la provincia de Río Negro, Argentina, y es la cabecera del Departamento de Bariloche. Bariloche, es el destino más visitado de la Patagonia, recibe unos 100 mil turistas extranjeros anuales, entre los que se destacan por su afluencia los provenientes de Chile y Brasil, seguido de los europeos 1 .

Es la ciudad argentina más poblada de los Andes Patagónicos. Está ubicada en el Parque Nacional Nahuel Huapi, en el suroeste de la provincia de Río Negro, junto a la cordillera de los Andes, en la ribera sur del lago Nahuel Huapi, a 832 km de Viedma. Sus reservas naturales, que incluyen lagos, bosques y montañas, y sus destacados centros de esquí son el principal atractivo y sustento económico de esta ciudad.

La ciudad ha sido considerada por algunas fuentes como el segundo destino de esquí a nivel mundial.2 Bariloche es además uno de los polos científicos y tecnológicos más importantes de América[cita requerida], donde se encuentran el Centro Atómico Bariloche de investigación, perteneciente a la Comisión Nacional de Energía Atómica, y el Instituto Balseiro, de la Universidad Nacional de Cuyo, donde se dicta la carrera de Física e Ingeniería Mecánica y Nuclear.

La ciudad es sede de INVAP, empresa argentina de alta tecnología que diseña y construye reactores nucleares, radares y satélites, entre otros.

Vení a disfrutar de Bariloche las cuatro estaciones del año. Encontrarás una naturaleza que premia a cada visitante con paisajes maravillosos, desde picos nevados y lengas cobrizas, hasta valles cubiertos de flores y aguas cristalinas.

En Bariloche tenés variedad de actividades para disfrutar: excursiones tradicionales, paseos lacustres, nieve para todos los gustos, la mejor gastronomía, turismo joven, salidas románticas, actividades familiares, aventura, tranquilidad y una agenda cultural diversa. La ciudad te ofrece tantas opciones que vas a querer visitarnos una y otra vez.

ariloche te carga de energía y te llena de paz. Viví una aventura de sensaciones. Sentí el pique de la caña cuando pescás una trucha, observá los cauquenes, las bandurrias y los teros que anidan en las canchas de golf, escuchá el sonido de los esquíes sobre una pista recién pisada y acariciá el calor de las chispas de la chimenea que se cuelan en la nieve entre copo y copo.

Llega la noche y Bariloche es conocida por sus discos y su circuito turístico nocturno, donde el español se mezcla con un sinfín de otras lenguas. Recorré la variedad de pubs temáticos y bares mientras disfrutás de tragos y buena música.

La gastronomía, con la más alta calidad de servicios, fusiona la cultura europea con nuevos sabores: carnes de caza, pescados, carnes ahumadas, quesos y frutos del bosque son la materia prima para los platos más exquisitos de la región. Un viaje de sabores que quedará guardado en tu memoria: carpaccio de trucha, strudel de cordero y el tradicional curanto de Colonia Suiza. De postre siempre gana el chocolate, en fondue, bebido o en rama.

Con alojamientos de calidad, la oferta de hoteles de nivel internacional, hosterías, cabañas, hostels, campings y refugios de montaña dan cuenta de las más de ocho décadas de trayectoria turística.

Cuando venís, Bariloche se va con vos. En la foto que esta vez sí vas a imprimir y en el fondo de pantalla que te recordará el placer que sentiste, en los aromas y sabores, en los desafíos y aventuras, y en la paz interior que estará ahí cuando más la necesites. Descubrí Bariloche, ¿quién no quisiera estar acá?

Entre 1876 y 1902 el Dr. Francisco P. Moreno, perito argentino en límites, recorre exhaustivamente la región. En sus descripciones destaca que Bariloche "... contiene la reunión más interesante de bellezas naturales que he observado en Patagonia...". El perito se vinculó con las sociedades indígenas, intervino en las disputas de límites y recibió tierras en agradecimiento, por parte del gobierno, debido a sus exploraciones en la Patagonia y a los servicios prestados a la Nación. En un gesto histórico donó estas tierras en 1903 para la creación del primer parque nacional de Argentina "con el fin de que sea conservado como parque natural (...) para el mejor provecho de las generaciones presentes y de las venideras, siguiendo el ejemplo de Estados Unidos y de otras naciones que poseen soberbios parques naturales". Además promovería la actividad turística, que en 1934 obtendría un fuerte impulso con la llegada del ferrocarril.

Moreno muere en la pobreza, en 1919, a los 67 años. Sus restos descansan en la isla Centinela, en el lago Nahuel Huapi, a poca distancia de la costa de Bariloche.

 

FUENTE: BARILOCHE TURISMO



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